Alteraciones en el apoyo del pie

De ellas, la más conocida es el pie plano. Entre otras alteraciones en el apoyo del pie se encuentran el pie cavo y el pie equino.

El pie plano se ha corregido siempre a través de plantillas ortopédicas, con las molestias que le causan a los niños y las dificultades para encontrar el zapato adecuado para llevarlas. Actualmente se está haciendo más hincapié en la importancia del entrenamiento de la musculatura débil del pie causante del hundimiento del arco plantar. Para esto es importante la evaluación de la musculatura por un fisioterapeuta, que determine los ejercicios adecuados para la musculatura afectada, y realice un seguimiento de la evolución del pie, para modificar los ejercicios cuando sea necesario.

Una de las formas de prevenir el pie plano es favorecer que el bebé ande descalzo por superficies blandas (playa, césped…), para fortalecer la musculatura del pie desde el comienzo de la marcha y reforzar su equilibrio y propiocepción al mismo tiempo. La correcta elección del calzado es también muy importante, ya que no todos los zapatos le ofrecen la estabilidad y flexibilidad adecuada al pie del bebé. Si aun así el niño desarrolla un pie plano, la exploración por un médico y un fisioterapeuta son básicas para un correcto tratamiento de este.

 

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