Según las características de la deformidad craneal, se pueden clasificar en tres tipos:

  • Plagiocefalia: es la más frecuente y se caracteriza por el aplastamiento posterior de un lado de la cabeza.
  • Braquiocefalia: Esta deformidad no solo afecta a un lado de la cabeza, sino a toda la zona posterior. Consiste en una cabeza considerablemente ancha, corta y aplanada por la parte posterior.
  • Escafocefalia: También se llama Dolicocefalia. El aplanamiento se produce en ambos laterales del cráneo. Consiste en una cabeza alargada y estrecha.

Este es el primero de una serie de artículos dedicados a las distintas deformidades craneales en bebés. En esta ocasión, nos centraremos en la plagiocefalia. Las demás patologías serán abordadas en publicaciones futuras.


PLAGIOCEFALIA

La plagiocefalia es una deformidad craneal que afecta a algunos recién nacidos, causando una asimetría en la forma de la cabeza. Aunque es una condición que puede ser preocupante para los padres, es importante saber que, con un diagnóstico temprano y la intervención adecuada, la plagiocefalia puede corregirse eficazmente. En este artículo, exploraremos las causas, tratamientos y formas de prevención de la plagiocefalia, destacando la importancia de una revisión temprana por parte de un fisioterapeuta especializado en bebés.

¿Qué es la plagiocefalia?

La plagiocefalia es una deformidad en la que una parte del cráneo del bebé se aplana, lo que puede dar lugar a una forma irregular de la cabeza. A menudo, se observa un aplanamiento en uno de los lados de la parte posterior de la cabeza, y este aplanamiento puede ir acompañado de una ligera inclinación del cuello. La plagiocefalia suele ser más común en los primeros meses de vida debido a la flexibilidad y suavidad de los huesos del cráneo en los recién nacidos.

craneos bebes plagiocefalia

Aunque la plagiocefalia no es una condición peligrosa para la salud general del bebé, si no se trata adecuadamente, puede tener implicaciones en el desarrollo motor, sobre todo en relación con el control de la cabeza, el cuello y la postura.

Causas de la plagiocefalia

Existen varias razones que pueden contribuir al desarrollo de la plagiocefalia en los bebés. Las causas más comunes incluyen:

  • Posición en el útero: Durante el embarazo, algunos bebés pueden adoptar una posición en la que la cabeza se encuentra presionada contra las paredes del útero, lo que puede causar una deformación en el cráneo. Este es un factor de riesgo importante, especialmente en embarazos múltiples o en casos de poca cantidad de líquido amniótico.
  • Posicionamiento postnatal: Es una de las causas más comunes. Después del nacimiento, los bebés pasan mucho tiempo acostados, lo que puede provocar que se aplane una parte de su cráneo si siempre descansan en la misma posición.
  • Tortícolis congénita: La tortícolis es una condición en la que los músculos del cuello están tensos o acortados, lo que dificulta que el bebé mueva la cabeza de manera adecuada. Esto puede llevar a que el bebé prefiera girar la cabeza hacia un solo lado, lo que aumenta el riesgo de plagiocefalia en ese lado específico.
  • Parto difícil o traumático: En algunos casos, un parto complicado, especialmente uno con el uso de fórceps o ventosas, puede causar presión sobre la cabeza del bebé durante el proceso de nacimiento, lo que puede contribuir a la deformidad craneal.

La prevención de la plagiocefalia se basa principalmente en evitar que el bebé permanezca en una misma posición durante períodos prolongados

Tratamiento de la plagiocefalia

El tratamiento de la plagiocefalia generalmente depende de la gravedad de la deformidad. En casos leves, la condición puede corregirse por sí sola a medida que el bebé crece y cambia de postura, especialmente si se realizan ajustes en su posición durante el día.

  • Terapia de posicionamiento: Es fundamental que los padres hagan pequeños ajustes en la posición del bebé cuando está despierto. Cambiar la dirección en la que duerme, hacer que pase tiempo sobre su barriguita cuando está despierto (siempre bajo supervisión) y variar su postura mientras está en el carrito o la cuna pueden ayudar a prevenir el aplanamiento.
  • Fisioterapia pediátrica: Un fisioterapeuta especializado en bebés puede ofrecer ejercicios específicos para mejorar la movilidad del cuello y el tono muscular, especialmente en casos donde la tortícolis está involucrada. Estos ejercicios ayudan a que el bebé pueda mover la cabeza en ambas direcciones, lo que alivia la presión en un solo lado de la cabeza y permite que el cráneo vuelva a su forma natural.
  • Uso de cascos o moldes ortopédicos: En casos más graves de plagiocefalia, cuando el aplanamiento es significativo y no se corrige con las intervenciones anteriores, se puede recomendar el uso de un casco ortopédico. Este casco ayuda a redirigir el crecimiento del cráneo para lograr una forma más equilibrada. Sin embargo, el uso de cascos se suele indicar en bebés más grandes, generalmente a partir de los 6-9 meses de vida, cuando la cabeza está lo suficientemente formada como para ser moldeada.

bebe con casco plagiocefalia

Posibles complicaciones de la plagiocefalia

Aquellas plagiocefalias graves no tratadas pueden tener consecuencias en el futuro desarrollo del bebé:

  • Psicológicas: Una deformidad claramente visible del cráneo y cara puede provocar problemas con la propia imagen en la infancia y la adolescencia, pudiendo afectar también a las relaciones sociales.
  • Funcionales: Una deformidad grave puede afectar la audición, la visión e incluso el habla, ya que se modifica la posición fisiológica de ojos, oídos y mandíbula en el cráneo. (Artículos científicos de referencia de Korpilahti y Balan.)

Prevención de la plagiocefalia

La prevención de la plagiocefalia se basa principalmente en evitar que el bebé permanezca en una misma posición durante períodos prolongados. Algunas recomendaciones son:

  • Cambiar la posición del bebé en la cuna: Colocar al bebé de manera alterna de lado a lado en la cuna ayuda a evitar que su cabeza se aplaste en un solo punto.
  • Estimulación para el cambio de postura: Asegúrate de que el bebé pase tiempo boca abajo cuando está despierto (siempre bajo supervisión), lo cual fortalece los músculos del cuello y previene la presión sobre la parte posterior de la cabeza.
  • Evitar el uso excesivo de sillas o asientos reclinados: Aunque estos dispositivos son útiles para llevar al bebé, no deben usarse durante largos períodos de tiempo, ya que pueden contribuir a la presión en la cabeza.

La importancia de una revisión precoz por el fisioterapeuta

La detección temprana de la plagiocefalia es fundamental para un tratamiento eficaz. A menudo, los padres no se dan cuenta de que su bebé tiene una asimetría en la cabeza hasta que la deformidad se vuelve más evidente. Por eso, una revisión por parte de un fisioterapeuta especializado en bebés es altamente recomendable en las primeras semanas de vida. Un fisioterapeuta capacitado puede evaluar el tono muscular y la simetría del cráneo del bebé, y ofrecer recomendaciones específicas para prevenir o tratar la plagiocefalia.

Si se detecta a tiempo, la plagiocefalia puede corregirse con intervenciones mínimas, evitando la necesidad de tratamientos más invasivos. Además, el fisioterapeuta también puede evaluar si hay otros problemas asociados, como tortícolis, y recomendar ejercicios que ayuden al bebé a recuperar una postura más equilibrada.

Conclusión

La plagiocefalia es una condición común en los bebés, pero con una intervención temprana y un enfoque fisioterapéutico adecuado, puede corregirse eficazmente. Los padres deben estar atentos a los signos de esta condición y, ante cualquier duda, consultar a un fisioterapeuta pediátrico. La revisión precoz y el tratamiento adecuado no solo ayudarán a corregir la deformidad, sino que también favorecerán el desarrollo motor del bebé y garantizarán que su cabeza y cuello se desarrollen de manera saludable y equilibrada.